Modificación de medidas definitivas: cambio en el lugar de trabajo

 en Sin categoría

Modificación de medidas definitivas: cambio en el lugar de trabajo

 

Ante una separación o divorcio, bien sea de manera amistosa o contenciosa, quedarán establecidas las distintas condiciones que rijan la guardia y custodia, la pensión de alimentos, visitas, etc, para el supuesto de haber hijos menores al momento de producirse la separación

 

Las conocidas como medidas definitivas, a excepción de la prestación compensatoria en pago único, son medidas que se proyectan en el tiempo, en ocasiones durante muchos años, por lo que de darse circunstancias cambiantes podrá modificarse el convenio regulador vigente con la finalidad de adaptar dichas medidas a cada situación del grupo familiar.

 

Para llevar a cabo dicha adaptación, existe un procedimiento judicial específico, tal y como dispone el art. 775.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil:

 

“El Ministerio Fiscal, habiendo hijos menores o incapacitados y, en todo caso, los cónyuges, podrán solicitar del tribunal que acordó las medidas definitivas, la modificación de las medidas convenidas por los cónyuges o de las adoptadas en defecto de acuerdo, siempre que hayan variado sustancialmente las circunstancias tenidas en cuenta al aprobarlas o acordarlas.”

 

Es decir, la propia ley establece como requisito una variación sustancial de las circunstancias existentes al momento de aprobarse las medidas que ahora pretenden modificarse, puesto que lo contrario podría llevar a situaciones injustas e incluso perjudiciales para todas las partes implicadas.

 

La modificación de medidas puede  llevarse a cabo de mutuo acuerdo o a instancia de una de las partes, en este último caso siempre que se den los requisitos antes mencionados

 

De acuerdo con la Jurisprudencia del Tribunal Supremo (Sentencia de 27 de junio de 2011, Recurso 599/09), para que la acción de modificación pueda ser estimada, requiere la concurrencia de los siguientes requisitos:

 

  1. a) Que se haya producido, con posterioridad a la resolución judicial, un cambio en la situación fáctica que determinó la medida que se intenta modificar.
  2. b) Que dicho cambio, sea sustancial, no basta con modificaciones meramente accesorias o periféricas.
  3. c) Que tal cambio sea estable o duradero, con carácter de permanencia, y no coyuntural o esporádico.
  4. d) Que la repetida alteración sea imprevista, o imprevisible o, ajena a la voluntad de quien entabla la acción de modificación, por lo que no puede ser buscado de propósito, por quien interesa la modificación para obtener unas medidas que le resulten más beneficiosas.

 

Según criterio de la Audiencia Provincial de Sevilla en Sentencia de 17 de febrero de 2016, que traemos a colación por su claridad, dichos cambios deben referirse a un criterio de “naturaleza singularmente objetiva”, es decir, cuestiones fácticas que no requieran mayor interpretación y ello en aras al principio de seguridad jurídica para evitar el intento de alguno de los progenitores de instar continuos procedimientos de modificación.

 

Qué podemos considerar una alteración sobrevenida

 

Para que la modificación de medidas prospere, es necesario realizar un previo análisis comparativo de las circunstancias originales y las nuevas circunstancias fundamento de la modificación (Sentencia de la Audiencia Provincial de Gerona de 15 de julio de 2004).

 

Si no se realiza dicha comparación es más que probable que la acción no prospere.

 

De ahí, que un cambio de lugar de trabajo de uno de los progenitores cumpla con este primer requisito, puesto que es un hecho nuevo inexistente al momento de acordar las medidas cuya modificación se pretende.

Variación sustancial

 

Ha de ser un cambio relevante y de gran entidad, hasta el punto de generar un desequilibrio de las bases que determinaron las medidas que en su momento fueron establecidas y que por tanto, de haber existido en su momento hubieran generado unas medidas diferentes

Esta sustancialidad, se da igualmente si por un cambio de trabajo se modifica el lugar de residencia de uno de los progenitores. (Audiencia Provincial de Badajoz, Sentencia de 3 de septiembre de 2001.

El propio Tribunal Supremo en Sentencia de 11 de enero de 2007, estableció que “no cabe modificar lo libre y voluntariamente pactado en convenio regulador en fechas cercanas sin una base sólida, por mero capricho o cambio de opinión”

La modificación debe afectar a hechos o valoraciones efectuadas al momento de establecer las medidas

 

En el supuesto del lugar de trabajo, desde luego que tuvo que ser tenido en cuenta al momento de aprobar las primeras medidas cuyo cambio ahora se pretende, por lo que igualmente cumpliría con este requisito.

 

Si por ejemplo se estableció una guarda y custodia compartida por tener ambos progenitores domicilio en la misma localidad, y con posterioridad se produce un traslado por motivos laborales de alguno de los progenitores, sería motivo más que sustancial para solicitar una revisión y modificación de las medidas en su momento adoptadas.

 

Para el supuesto en que la circunstancia alegada ya existiera en el momento de acordarse las medidas, tan sólo cabría solicitar una modificación basándose en un desconocimiento imputable a la mala fe del progenitor beneficiado por dicho desconocimiento, tal y como determinó la Audiencia Provincial de Madrid en Sentencia de 21 de octubre de 2004.

 

Cambio permanente

 

Dicha modificación sustancial, tal y como sucede en un cambio de lugar de trabajo, ha de poseer un cierto grado de permanencia, para así diferenciarlo de un cambio puntual. (Sentencia de la Audiencia Provincial de Navarra de 20 de septiembre de 2004)

No bastaría con un traslado temporal por cuestiones de trabajo, por ejemplo un destino por un periodo mensual, sino que requiere que el cambio de lugar de trabajo sea indefinido o al menos con una duración considerable.

La modificación ha de ser involuntaria

 

Es un requisito imprescindible, que el cambio haya tenido lugar de manera sobrevenida, por lo tanto, si se trata de un cambio del lugar de trabajo, el mismo no podrá traer causa de una solicitud de cambio de destino, sino que deberá haber tenido su origen en la voluntad de terceros o que al menos pueda probarse que dicho cambio no se ha producido con la mera finalidad de obtener una modificación de medidas.

 

Las alteraciones no pueden ser deliberadas ni ser resultado de actos propios del solicitante de la modificación, salvo justificación debidamente acreditada.

 

La Audiencia Provincial de Zaragoza sec. 4ª, S 20-06-2005, nº 361/2005, rec. 692/2004, aborda con brillantez este requisito de la involuntariedad:

“No hace falta repetir lo ya dicho en las anteriores sentencias para comprender que la modificación a que se refieren los arts. 90 y 91 del CC. EDL 1889/1 , no amparan la conducta de demandante ni otras mutaciones que las ajenas a la voluntad de quien las esgrime. En este proceso, con la vida laboral del demandante a fecha 3 de mayo de 2004 se le acredita percepción de desempleo de 16 de marzo de 2003 a 15 de julio de 2003 y de subsidio de desempleo de 16 de agosto de 2003 a 15 de febrero de 2004. Lo que no explica el demandante es porque una persona de 39 años de edad sin padecimiento físico alguno ni psíquico y agente comercial de profesión, no trabaja desde el 28 de febrero de 2003.”

 

Además de involuntaria, ha de ser una modificación no prevista

 

Si el trabajo de quien pretende la modificación ya preveía una rotación del centro de trabajo cada cierto tiempo, no serviría de fundamento para instar la modificación.

 

La Audiencia Provincial de Toledo, en Sentencia de 2 de mayo de 2005, clarifica este concepto de imprevisibilidad de la siguiente manera:

“Por otra parte, habiendo reconocido el actor en el juicio el carácter voluntario de la decisión de no proceder nuevamente al alquiler de la nave para facilitar su venta así como el escaso tiempo transcurrido desde la firma del convenio regulador de la separación y el momento de cese del arrendamiento aludido, resulta razonable y es expresamente asumido por esta Sala la conclusión valorativa a la que llega la sentencia apelada en el sentido de que, lejos de presentarse dicha situación nueva como una circunstancia sobrevenida e imprevista, el actor ya tuvo que contemplar esta posibilidad, con todas las consecuencias económicas que la misma conllevaba, cuando se acordó el convenio regulador y la pensión de alimentos discutida, en contra de lo argumentado sin fundamente concluyente en el recurso. La apelación debe ser pues desestimada.”

 

En resumen, debe ser un cambio de trabajo permanente, sobrevenido y sustancial (no basta con que sea dentro de un mismo término municipal), requisitos que han de ser valorados con anterioridad a la demanda de modificación de medidas en base a un traslado por motivos laborales para iniciar la vía judicial con garantías de éxito.

Si es su caso, no dude en contactar con nosotros para que podamos asesorarle y, en su caso, emprender las acciones legales que correspondan.

Artículos similares

Dejar un comentario

diecinueve + trece =

Escribe y pulsa 'Enter' para buscar