Síndrome de Alienación parental (SAP) y cambio de guardia y custodia

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La definición clínica del Síndrome de Alienación Parental es “la transformación de la conciencia de los niños con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor”.

Ante una separación conflictiva, tras la cual se establece o bien una custodia compartida o bien un régimen de visitas, es muy frecuente la aparición de conductas por parte de alguno de los progenitores tendentes a poner a los hijos en contra del otro progenitor o directamente a tratar de anular la existencia del mismo.

Está conducta, sin duda moralmente reprobable, consistente en utilizar a los hijos en cuestiones concernientes exclusivamente a los progenitores o como armas de discusión, es perjudicial tanto para el progenitor afectado como para los hijos, y es igualmente objeto de control por Juzgados y Tribunales.

Como consecuencia del SAP, en muchas ocasiones los menores se, influenciados por el mismo, se niegan a ver al progenitor no custodio y ello es incluso empleado por el progenitor infractor para solicitar una modificación del régimen de visitas.

En el presente artículo, vamos a analizar algunas de las Sentencias más relevantes con respecto a la figura del SAP, para entender bien su significado y consecuencias jurídicas.

            1º.-  Sentencia de la Audiencia Provincial de Tarragona, Sección 4ª, 215/ 07, de 28 de mayo de 2007, Recurso 89/2007:

 

Esta Sentencia tuvo lugar en un procedimiento en el cual el padre solicitaba que se hiciera cumplir el régimen de visitas vigente, mientras que la demandada alegaba que no se estaba cumpliendo porque era la propia menor quien se negaba a ir con su padre.

La solución que vino a dar esta Audiencia Provincial es muy ilustrativa:

“El alegato que argumenta la progenitora, de que es la propia menor la que se niega a ir con su padre, es jurídicamente inadmisible y ante argumentos similares ya hemos dicho en resoluciones anteriores que no puede dejarse a decisión de un menor de edad el cumplimiento de una resolución judicial y desde luego la actitud de la madre pone en tela de juicio su capacidad para ejercer el régimen ordinario de guarda y custodia de su hija menor y ello porque, ¿qué ocurriría si la menor se niega a ir al colegio? ¿o si quiere salir todos los días hasta altas horas de la mañana? ¿o si se niega a comer?»

Es decir, más allá de la alienación parental que pudiera estar teniendo lugar para que la menor se niegue a ir con su padre, se le reprocha a la madre el hecho de alegar que la menor no quería ir con su padre puesto que sería delegar en los hijos las decisiones que son únicamente responsabilidad de los padres.

2º.- La Sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, Sección 1ª, 106/2008, de 20 de febrero, Recurso 9/2008:

 

Los continuos comentarios negativos de la madre hacia el padre ante la hija y manifestaciones de ésta reveladoras de síntomas de Alienación Parental motivan el cambio de la guarda y custodia a favor del padre”.

En este caso, probada la actitud de la madre custodia de poner a la menor en contra de su padre, no sólo le bastó a la Audiencia Provincial de Pontevedra como fundamento para hacer cumplir el régimen de visitas, sino que además, tuvo lugar un cambio de la guardia y custodia a favor del padre.

3º.- La Audiencia Provincial de Gijón, Sección 7ª, 41/2011, de 29 de abril, Recurso 6/2011:

 

La actitud de la madre de obstaculizar el régimen de visitas de los menores con su padre desestabiliza emocionalmente a los mismos según la valoración de los expertos, habiéndose comprobado por éste Tribunal que los menores verbalizan claramente un discurso mediatizado por las actitudes e indicaciones de la madre, por lo que procede acordar el cambio de la guarda y custodia de los menores a favor del padre debido a la actitud obstaculizadora de la madre que incumple las obligaciones impuestas en la sentencia de divorcio”.

La Audiencia Provincial de Gijón describió muy gráficamente en esta sentencia un claro ejemplo de conducta manifiesta de la alienación parental: “los menores verbalizan claramente un discurso mediatizado por las actitudes e indicaciones de la madre”.

Es decir, instruir o condicionar el pensamiento de los menores para ponerlos en contra del otro progenitor, es sin duda una conducta que puede conllevar el cambio de custodia compartida en favor del progenitor que está viendo como sus hijos le ignoran e incluso desprecian a consecuencia de los continuos comentarios negativos hacia su persona por parte del progenitor custodio.

4º.- La Audiencia Provincial de Baleares, Sección 4ª,47/2008, de 7 de febrero, Recurso 478/2007:

 

“Existencia de SAP moderado o severo, por el proceso continuado de manipulación materna de la menor, obstaculizando la relación con el padre. Su tratamiento requiere un estricto apoyo judicial y policial que permita la separación de la misma de la fuente de alienación: la madre y la familia extensa. No se trata de un mero conflicto de lealtad de la menor con ambos progenitores sino de una relación patológica que debe ser corregida. Estamos en presencia de una niña que ha asumido casi en su totalidad las tesis maternas sobre su padre y la familia paterna como consecuencia de la prolongada manipulación de la que ha sido objeto por su madre –consciente o inconscientemente– y que en este momento presenta una relación patológica en la forma de relacionarse con su padre que debe ser corregida. Con absoluta independencia de que podamos referirnos a la situación de la Sra…..como un SAP “ severo” o “moderado-severo” y con independencia asimismo en este punto de que la Sra. T, haya llevado a cabo todas las conductas manipulativas en ejecución de un plan preconcebido o a causa de tratar de sobreproteger a su hija hasta extremos patológicos, de lo que no cabe dudas –se sigue razonando en la sentencia de instancia- es que el estado psíquico de la menor es absolutamente inadecuado y que muchos de sus comportamientos -negativa a entablar contacto verbal con el padre, rechazo al mismo, inexpresividad de las emociones, rechazo a entablar contacto verbal con el entorno paterno, rechazo de cualesquiera posiciones contrarias a su madre- revelan que precisa de una ayuda terapéutica profesional que nunca podrá resultar eficaz en el entorno materno. Por lo que se atribuye la guarda y custodia de la hija común al padre, suspendiéndose cautelarmente las visitas de la madre con su hija, prohibiéndose asimismo hasta tanto se lleve a cabo un nuevo informe por el psicólogo adscrito al juzgado, incluido en este su hermano Álvaro, incluso telefónico”

Esta Sentencia de la Audiencia Provincial de Baleares es la más gráfica de las hasta ahora expuestas, por cuanto que pone de relieve los distintos elementos que configuran la alienación parental:

1º.- Proceso continuado de manipulación materna de la menor, es decir, no basta con un hecho aislado para determinar su existencia sino que es precisa una conducta reiterada en el tiempo.

2º.- Obstaculiza la relación con el padre, es decir, que una consecuencia manifiesta debe ser obstaculizar la relación con el otro progenitor.

3º-. La conducta puede ser consciente o inconsciente., es decir, que tanto si el progenitor manipulador lo hace manera preconcebida para que el hijo en común rompa lazos con el otro progenitor, como si lo hace de manera inconsciente con una finalidad de excesiva sobreprotección, si tiene como resultado un pensamiento negativo del menor hacia el progenitor no custodio y por tanto una alienación parental, la conducta será jurídicamente reprobable y tendrá como consecuencia un cambio en el régimen de guarda y custodia en favor del progenitor agraviado por dicha conducta.

Cómo solicitar un cambio de guarda y custodia por alienación parental

 

Deberá solicitarse la modificación de medidas definitivas a través de la correspondiente demanda judicial.

Como en cualquier procedimiento judicial, quien pretenda modificar un régimen de visitas o de guarda y custodia basado en la existencia de alienación parental, será quien deba probar la existencia del mismo.

Para ello, es aconsejable hacer el mayor acopio de prueba posible con anterioridad a la presentación de la demanda, cuestión que en muchas ocasiones se antoja muy complicada ya que el progenitor demandante no tiene acceso a la vida del menor.

En estos casos es aconsejable solicitar junto el propio escrito de demanda, que el equipo psicosocial adscrito al Juzgado examine al menor y determine la existencia del SAP, y por tanto de la manipulación a la cual esté siendo sometido el hijo en común.

Del mismo modo, si se dispone de conversaciones telefónicas o de mensajería instantánea que puedan probar esa animadversión injustificada por parte de los menores hacia el progenitor no custodio, es importante aportarlas al procedimiento judicial.

Si crees que como progenitor no custodio puedes estar siendo víctima de una alienación parental, no dudes en ejercer tus derechos y solicitar un cambio en la custodia compartida, si deseas ampliar información al respecto, no dudes en contactarnos.

 

 

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